Dicen que a veces tenemos hecatombes, no sé qué rayos signifique una hecatombe, ni siquiera si se escribe asi. No sé por qué estoy escribiendo, ergo esto es una divagación. Creo que cierto nuevo visitante ha ingresado a este humilde weblog, un minúsculo visitante, como todo humano, que se ha interesado por esta humilde sección. Tal vez sean ideas mías. Salud, es simplemente un brindis a la nada. Y como todo esto no son más que incoherencias pues SALUD.
Mi personaje histérico, egocéntrico, anómalo y totalmente fuera de cuadro cada vez va cogiendo más perfección. La perfección de la anormalidad, mi personaje tiene vida. Puedo predecir sus movimientos, pero aún no tengo ese sindrome que hace creer al autor que el personaje es real. Yo no soy Ana Silver o tal vez si soy ella y no soy yo. Si se analiza eso último es una incoherencia al cuadrado. Recuerdo una pela, “los crímenes de Harward” – para quienes quieran objetar no me voy a molestar en ver si se escribe así o no ¡NO SERÉ ESCLAVA DE LAS LETRAS! - Decía que recuerdo esa pela. En ella en algún momento se decía que en la incoherencia de un movimiento siguiente ej. 3 6 9 34 había una explicación lógica, pero más complicada. Así que en todas estas incoherencias alguna explicacion TIENE QUE HABER, ergo, NO ESTOY LOCA – que triste, prefiero estarlo. TAL VEZ todas estas divagaciones no tengan más que uan raíz estomacal: mi stómago está destrozado: culpo a las pastillas que los médicos me obligaron a tomar cuando tenia 9 – tonterias – no se puede culpar a nadie: ley del acto y consecuencia, pero maldita sea qué conciencia de consecuencia puede tener una niña enferma de 9 años bajo la faldas de su madre! – FIN DE LA CATARSIS – descubrimiento de hoy: NI IDEA, volvere a leer esto mañana – tal vez es un mes.
FIN DEL CUENTO